Diseño de logotipo
El punto de partida de toda marca. Trabajamos sobre a qué se dedica tu negocio, a quién le habla y en qué soportes va a aparecer, y de ahí sale una marca que se reconoce incluso en miniatura.
El punto de partida de toda marca. Trabajamos sobre a qué se dedica tu negocio, a quién le habla y en qué soportes va a aparecer, y de ahí sale una marca que se reconoce incluso en miniatura.
El sistema alrededor del logotipo: colores, tipografías, texturas, uso de fotografía y cómo se combina todo. Es lo que hace que una publicación se reconozca como tuya antes de leer el nombre.
Contenido gráfico para sostener la comunicación del día a día: publicaciones, historias, flyers de promoción y piezas para eventos, dentro de la identidad ya definida.
Cuando además desarrollamos tu software o tu página, el diseño gráfico entra desde el primer día. La marca no queda pegada arriba de una plantilla, se diseña junto con el producto.
Una conversación para entender el negocio, el público, la competencia y qué te gusta y qué no. Sin esto, el diseño es adivinanza.
Definimos el territorio visual: referencias, tono y dirección. Acordamos el rumbo antes de dibujar, para no perder rondas discutiendo gustos.
Presentamos propuestas aplicadas a casos reales, no flotando en un fondo blanco. Se ve cómo queda en el cartel, en el perfil y en la factura.
Dos rondas de ajustes sobre la propuesta elegida, con devoluciones concretas de tu lado y criterio del nuestro.
Recibís todos los archivos organizados, en vectorial y mapa de bits, más el manual de uso. Tu marca queda lista para cualquier proveedor.
Una marca no se entrega en un JPG. Recibís el paquete completo, organizado y editable, para trabajar con cualquier imprenta, proveedor o equipo interno.
Depende del alcance. Un logotipo solo, con sus versiones y archivos, cuesta bastante menos que una identidad visual completa con manual de marca y papelería. Te pasamos el precio cerrado antes de empezar, sin horas abiertas ni sorpresas al final.
Un logotipo con sus versiones y archivos suele tomar entre 2 y 3 semanas. Una identidad visual completa con manual de marca, entre 4 y 6 semanas. Los plazos dependen bastante de la velocidad con la que llegan tus devoluciones.
Presentamos propuestas de conceptos distintos, no variaciones de la misma idea, y siempre aplicadas a casos reales para que veas cómo funcionan. Sobre la elegida trabajamos dos rondas de ajustes incluidas.
Todos los archivos editables en formato vectorial (SVG, PDF, AI) y en mapa de bits (PNG con transparencia, JPG), en todas las versiones y variantes de color, más el manual de marca en PDF. Con eso podés trabajar con cualquier imprenta o proveedor.
Sí. En un rediseño el trabajo arranca al revés: primero identificamos qué reconoce hoy tu público y vale conservar, y qué está frenando a la marca. Se moderniza sin tirar por la borda lo que la gente ya asocia con vos.
Sí, y es lo que más recomendamos. Desarrollamos software a medida y páginas web en el mismo equipo, así que la identidad se aplica al producto desde el primer día en lugar de adaptarse después a una plantilla.
La mayoría de las marcas se diseñan primero y después se estiran para que entren en una plantilla web o en un sistema comprado. Como también hacemos desarrollo de software a medida y desarrollo web, acá pasa lo contrario: la identidad se aplica al producto desde el primer día, con los mismos colores, la misma tipografía y el mismo criterio.
Contanos a qué se dedica tu negocio y te preparamos un presupuesto con alcance y plazos.